Historia del texto prueba

By Dr. Miguel Ángel Nuñez

En el siglo XIX Juan Nelson Darby (1800-1882), sacerdote anglicano, elevó esta práctica a la categoría de arte, haciendo que cualquier idea [citar textos sin tomar en cuenta el contexto] pudiera ser “probada” con frases y oraciones de la Biblia tomadas fuera de contexto.

En el siglo XIX Juan Nelson Darby (1800-1882), sacerdote anglicano, elevó esta práctica [citar textos sin tomar en cuenta el contexto] a la categoría de arte, haciendo que cualquier idea pudiera ser “probada” con frases y oraciones de la Biblia tomadas fuera de contexto.

En su libro Pagan Christianity?: Exploring the Roots of Our Church Practices,[1] en el capítulo 11, Frank Viola y George Barna hacen una historia del llamado “texto prueba”.El uso del texto prueba surgió alrededor del año 1590 cuando un grupo de reformadores, de origen escolástico, decidieron sistematizar las enseñanzas bíblicas utilizando una lógica aristotélica. La idea de fondo, que tenían estos personajes, era que las Escrituras son Palabra de Dios, lo cual es correcto, pero comenzaron a afirmar que cada parte de la Escritura es Palabra de Dios, en sí misma, “sin tomar en consideración el contenido” ni el contexto. Esta idea creo las condiciones para creer que si se toma un versículo bíblico o una parte de un verso, dicha frase u oración es correcta en sí misma y puede ser utilizada para comprobar una doctrina o práctica.

En el siglo XIX Juan Nelson Darby (1800-1882), sacerdote anglicano, elevó esta práctica a la categoría de arte, haciendo que cualquier idea pudiera ser “probada” con frases y oraciones de la Biblia tomadas fuera de contexto.

Esta práctica fue favorecida por la introducción de capítulos y versículos en la Biblia, lo que hizo perder de vista el concepto de totalidad. El año 1227 Stephen Langton (1150-1228), nombrado por el Papa como Arzobispo de Canterbury, introdujo la división de capítulos para el Nuevo Testamento. Luego, en el año 1551 (1503-1559) Roberto Stephanus (también conocido como Roberto Estienne o Robert Stephens), impresor francés, enumeró las secciones bíblicas en versículos, en muchos casos, de manera arbitraria, simplemente con el propósito de favorecer la memorización de secciones de la Biblia.

Sin embargo, lo que Langton y Stephanus hicieron fue crear las condiciones para que los cristianos se acerquen a la Biblia, como dirían Viola y Barna: con “las tijeras y la goma, recortando y pegando oraciones aisladas y desunidas de diferentes” secciones, “levantándolas de su escenario real y uniéndolas para construir doctrinas flotantes”. A esa compilación de ideas, frases y oraciones sueltas, se le suele llamar “Palabra de Dios”, cuando no es más que un “pegoteo” de frases aisladas de su contexto.

¿Qué efectos provoca esta forma de acercarse al texto bíblico? 

  • Desconocer el contexto social e histórico que hay detrás de una determinada situación. Al hacer esto, cada frase aparece como aislada y no se logra entender plenamente, por no saber exactamente la situación que propicia dicha expresión.
  • Utilizar la Biblia como una especie de manual que sirve para comprobar cualquier punto, sin consideración del contenido textual y amplio en el que dicha frase está ubicada.
  • Dejar de estudiar la Biblia con propiedad, porque la mayoría se dedica a picar de un lugar a otro, uniendo pequeños fragmentos para “comprobar” su idea particular.

La aparición de las “concordancias” sólo facilitó esta práctica. Se han hecho esfuerzos en los últimos tiempos para revertir esta tendencia con la publicación de Biblias sin división de versículos ni capítulos (o con los números muy pequeños que sean apenas perceptibles), o con la enseñanza de métodos más adecuados para estudiar la Escritura. Sin embargo, es difícil cambiar una práctica que se considera “correcta” en sí misma. Se llega al absurdo de considerar “bíblico” un estudio que es capaz de “pegar” la mayor cantidad posible de textos sobre un determinado tema, sin consideración de contenido ni contexto.

Ejemplos del mal uso 

Viola y Barna menciona algunas prácticas habituales en el mundo cristiano como formas comunes de usar el texto prueba. En este sentido vale señalar que no importa cuán común o extendida esté una práctica eso no la convierte en correcta.

Versículos inspiradores
Es una costumbre extendida de una manera tan habitual, que cuesta ver el daño de dicha práctica. Una persona busca versículos que le gusten, que le resulten inspiradores y los resalta en la Biblia, los anota, los memoriza o los pega en sectores de la casa para verlos de manera habitual. Es lo que Juan Carlos Ortiz llama irónicamente “el quinto evangelio”,[2] es decir, el que me gusta a mí.

Un ejemplo es el conocido texto: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). No abra su Biblia, lo invito a repetir de memoria el versículo 12 y el 14, si usted es como la mayoría de los cristianos que conozco, simplemente no será capaz de hacerlo. Pues bien, al leer el texto en su contexto, cambia no sólo el sentido, sino su profundidad. Ahora, vaya a su Biblia y lea el contexto.

Promesas
Es otra forma típica de mal uso de la Biblia. Hay gente que se especializa en tomar las “promesas” de Dios. De hacer colecciones y tiene, casi siempre una “promesa” a flor de labio. El uso más común de estas “promesas” es reclamarle o incluso, exigirle a Dios su cumplimiento. Es lo que han hecho con maestría los teólogos de la llamada “teología de la prosperidad” en los últimos años.

Un ejemplo de este mal uso es el texto de Lucas 12:32: “No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el Reino”. He escuchado sermones y visto este texto pegado en multitud de lugares, sin embargo, nadie cita el versículo siguiente que dice: “Vendan sus bienes y den a los pobres”. No lo veo ni subrayado ni en ninguna lista. El “no tengan miedo” está vinculado a no teman vender todo, regalarlo a los pobres y seguirme.

Mandatos
Otra manera común, buscar versículos donde se indique una determinada manera de hacer las cosas. Se dice que entre los fariseos habían más de 300 ordenanzas sólo de cómo guardar el sábado, la mayoría sacada de frases y oraciones inconexas. Lo mismo hacen algunos hoy, ponen pesadas cargas sobre otros, haciendo uso de textos de “reglas” que cumplir, muchas de ellas tomadas fuera de su contexto.

Un versículo muy citado, en el contexto de la exhortación a leer la Biblia es Juan 5:39, la mayoría de las versiones traduce “escudriñad”, pero el texto original no dice así, Jesús afirma, de manera irónica y a manera de reprensión “escudriñáis las Escrituras”, como una forma de reprenderlos diciendo que ellos escudriñan las Escrituras y no son capaces de ver en ellas al Mesías que está frente a ellos. En otras palabras, el texto no es una exhortación a estudiar, es una reprensión por “estudiar” y no ver. Toda una lección para el día de hoy.

Textos para resistir la tentación
Si visita cualquier librería cristiana, seguramente encontrará algún libro que le señala formas de asustar o resistir a Satanás. La manera común es citando versículos uno tras otro, como una especie de mantra hindú, evidentemente, hay en este uso una forma supersticiosa de usar la Biblia, cuando sería más útil leer y estudiar la Biblia en su contexto textual y cultural, para estar mejor preparado para las tentaciones que sin duda tendremos.

Probar doctrinas
En algunos grupos en particular, esta forma de usar la Biblia está tan extendida que no se logra comprender el daño que hace. Se buscan versículos o frases que “apoyen” determinada idea, y luego se utilizan para machacar o como dicen Viola y Barna, para “machetear a su oponente teológico en unos tirantes bíblicos”. Muchos cristianos actúan como si la mera recitación de versículos, al azar, descontextualizados, y sacados de su contexto cultural sirvieran para acallar a cualquier oponente y terminar la discusión sobre cualquier tema.

Un ejemplo es el uso corriente de Juan 8:32: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. En dicho contexto se habla de “la verdad del sábado”, “la verdad del régimen pro salud” y un sin número de verdades y se cita este texto como refuerzo. Sin embargo, hay dos cosas que nadie se pregunta a la hora de leer: ¿Qué entiende Jesús por conocer? y, ¿a qué verdad se refiere? Es simplemente un análisis breve del contexto el que nos da la respuesta, el texto está hablando de Jesús como sinónimo de verdad, y el conocer el mantener una relación personal con él, que nos libre del pecado, el mismo que los interlocutores judíos de Jesucristo en ese momento no están viendo.

Textos para corrección o control
Otra forma, es hacer listas de textos que sirvan para controlar o corregir a otros. Se elige un tema de corrección, y luego, se pegan todos los textos que sirvan para ese fin. Aparenta “erudición”, cuando no es más que citas sacadas de su contexto y pegadas de una manera arbitraria para hacerle decir a la Escritura lo que evidentemente, no dice.

Por ejemplo, se suele usar el texto de 1 Timoteo 5:20: “A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor de pecar”. Basado en este texto algunos se sienten con derecho a “reprender” públicamente a quienes cometen errores. El texto es parte de una sección donde Pablo está instruyendo sobre los “obispos” o “presbíteros”, que eran los dirigentes de la iglesia. En ese contexto, señala el cuidado que se debe tener y afirma de manera categórica en el texto 19 que cualquier acusación debe estar respaldada por al menos “dos o tres testigos” (esto como eco de lo que señala Deuteronomio 19:15, también lo menciona en 2 Corintios 13:1). Ahora bien, el concepto “reprensión pública” no tiene que ver con acusación, humillación, ni nada que se le parezca, sino con redención. El público al que se refiere, es la congregación de los santos (en este caso la iglesia de Creta, que ministraba Timoteo), que están buscando, precisamente, la redención del líder, en ningún caso su hundimiento ni escarnio, por eso que insta en el versículo siguiente a que esto se realice “sin prejuicios ni favoritismos”. Lo que implica que toda reprensión debe ser hecha con imparcialidad y amor y con el propósito de restauración. ¡Cuánto daño se ha hecho con el mal uso de este texto!

Predicación
La típica predicación “texto prueba” es cuando un predicador toma una frase, una palabra o una sentencia, y elabora toda una argumentación carente de contexto, y a la cual le adiciona una serie de ideas propias de sus propios prejuicios, preconceptos o estereotipos. Otra modalidad, es el llamado “sermón temático”, que consiste en elegir un determinado tema y luego juntar todos los versículos que contengan una frase, una idea, o una sentencia que de algún modo apoye el tema en cuestión y de esa forma “dar la impresión” de guía temática bíblica, cuando no es más que un “rejunte” de textos tomados, a menudo, fuera de su contexto.

En el próximo artículo mostraremos el impacto que ha tenido esta forma errónea de utilizar la Biblia en algunos temas específicos.

Consulta también el artículo: El peligro del texto prueba
Autor: Miguel Ángel Núñez (Chile). Filósofo, teólogo, educador y escritor.
Ha escrito 60 libros de los cuales ya se han publicado 54.
Escribe constantemente para publicaciones periódicas y sitios web
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Tomado del blog Himnovasión
[1] Carol Stream, Ill.: Tyndale House Publishers, 2008.
[2] El discípulo (Buenos Aires: Editorial Peniel, 2007), 16.

El peligro del texto prueba

By Dr. Miguel Ángel Nuñez

El texto prueba es uno de los “métodos” más utilizados por los cristianos para “exponer” la Escritura. Muchos no se dan cuenta es que sólo acomodan sus ideas buscando frases, citas y versículos que de algún modo refuercen sus propios prejuicios, conceptos o estereotipos.

El texto prueba es uno de los “métodos” más utilizados por los cristianos para “exponer” la Escritura. Muchos no se dan cuenta es que sólo acomodan sus ideas buscando frases, citas y versículos que de algún modo refuercen sus propios prejuicios, conceptos o estereotipos.

El texto prueba es uno de los “métodos” más utilizados por los cristianos para “exponer” la Escritura. Muchos no se dan cuenta es que sólo acomodan sus ideas buscando frases, citas y versículos que de algún modo refuercen sus propios prejuicios, conceptos o estereotipos.

Algunos ejemplos ilustrativos

  • Le escuché a un joven decir que había tenido que ir súper rápido a hacer una diligencia, y “tuvo” que pasar una luz roja y casi choca con otro vehículo, pero, que “Dios lo había cuidado”. La esposa le respondió: “Dios nos cuida, pero hay que tener cuidado de no abusar de su providencia”.
  • En Virginia, EE.UU., en mayo de 2012, un pastor evangélico quiso probar la validez del texto de Salmo 91:13-14: “aplastarás al león y a la víbora; pisarás fieras y serpientes, y nada te pasará”, el hombre de nombre Mack Wolford, de 44 años fue mordido por una serpiente cascabel que tenía en sus manos y un poco más tarde murió. Lo dramático del caso es que su padre había muerto de la misma manera, intentando probar la validez del texto bíblico.
  • En Wisconsin, también en EE.UU., una pareja dejó morir a su hija de seis años, mientras ellos y otras personas oraban por la niña. Sin embargo, la pequeña no podía hablar, caminar o beber líquidos debido a su debilidad, pero ni aún los sollozos de la niña los impulsó a llevarla a un hospital. Los médicos que la atendieron post mortem señalaron que habría sobrevivido si tan solo se la hubiera hidratado adecuadamente. Los padres creían firmemente en el versículo que dice: “La oración de fe sanará al enfermo y el Señor lo levantará” (Santiago 5:15). Ambos fueron sentenciados a la cárcel por homicidio culposo.
  • El siguiente ejemplo, es “bíblico”, lo utiliza el mismo Satanás en la conversación con Jesús y el argumento es que debe lanzarse del edificio porque la Escritura dice: “Ordenará a sus ángeles que te guarden con cuidado; te sostendrán en sus manos, para que no tropiece tu pie con piedra alguna” (Lucas 4:10-11).

Los cuatro casos son reales. En el primero, supuestamente Dios protegió al imprudente que va rápido a hacer una diligencia y pasa una luz roja; en el segundo, el orgullo finalmente mató a ese pastor, (él se había olvidado que las serpientes no saben leer). En el tercer caso, hay una crueldad que raya en el fanatismo, ni aún el dolor de su hija los convenció que la oración no era suficiente. El caso más enigmático es el cuarto.

La cita es utilizada por el mismo Satanás. En ninguna otra ocasión el diablo cita las Escrituras, más que en las “tentaciones” de Jesús. Aparentemente está actuando correctamente al citar la Biblia de la manera en que lo hace, pero Jesús no cae en su juego.

Lo que en realidad hace Satanás es intentar manipular a Jesús con la misma Escritura, utilizando de tal forma la Biblia presentando un argumento aparentemente persuasivo, pero falaz en su base argumentativa, una forma muy sutil, y efectiva, de usar los escritos bíblicos para personas que no leen con cuidado, pero Jesús no entró en ese camino. Como dice el especialista en poesía hebrea Luis Alonso Schokel: “El diablo pretende deformar la confianza en presunción y temeridad e intenta hacer que Jesús, en vez de apoyarse en la promesa de DIOS, se aproveche de ella para una exhibición espectacular”.[1]

El problema del texto prueba

El problema del texto prueba se basa en un concepto, que también es bíblico, pero está mal utilizado. “Toda la Escritura es inspirada por Dios” (1 Timoteo 3:16). En la mente de quienes mal usan los textos de la Biblia, sostienen y creen que cada palabra de la Escritura, no importa en qué contexto histórico o cultural esté, es “inspirada” por Dios, no obstante, en sus mentes, hay dos problemas, uno entender la inspiración como “dictado” de Dios y por otro lado, creer que el contexto no tiene importancia.

Sin embargo, ningún texto por sí mismo tiene la verdad completa de un tema. Arrancar textos de su contexto, es suponer que la frase, palabra o cita que se usa, no depende de su contexto para que tenga sentido. En cierto modo, el texto prueba anula todo análisis reflexivo. Con la Biblia, usando el texto prueba, se podría “probar” cualquier cosa tal como se ha hecho en muchas ocasiones para “probar” la esclavitud, la pena de muerte, la subordinación de la mujer, el golpear a los hijos, la guerra “justa”, etc.

El Salmo 91

¿Cómo entender las palabras del Salmo 91, por ejemplo, en el uso que le ha dado el pastor que ha muerto al actuar irresponsablemente permitiendo que una serpiente cascabel lo muerda? ¿Eso es lo que pretende Dios? ¿Qué probemos nuestra fe al grado de hacer una temeridad así?

El Salmo 91, que suele ser usado a menudo como una especie de amuleto supersticioso (por eso en muchas casas está la Biblia abierta precisamente en ese capítulo), fue escrito por Moisés (en la tradición judía un salmo sin autor, como es el caso de este salmo, es atribuido al autor del salmo anterior). Según Schokel el salmo tiene una estructura litúrgica y se lo usaba en contextos de culto.[2] Por su parte Hans-Joachim Kraus sugiere que el salmo más bien se sitúa en el orden de la llamada “poesía didáctica” o sapiencial,[3] lo que denota, una vez más, la dificultad de interpretar textos y el peligro, por ende, de citar fuera de contexto como texto prueba.

Hay que tener cuidado de entender el salmo de manera absoluta y literalista, porque de otro modo nos enfrentaríamos a un problema al observar que en otras secciones de la Biblia se presenta que aún los justos e inocentes también sufren (Salmo 44:24; 55:3). La promesa de Dios, es que estará con nosotros en los “valles tenebrosos” (Salmo 23:4), no dice, que no permitirá que pasemos por ellos. Como diría John Stott, los creyentes saben que “cualesquiera que sean las circunstancias, están seguros en el amor de Dios”.[4]

El modelo de Jesús

Jesús contesta con otro escrito está, pero no tomándolo fuera de contexto, sino situándolo en el contexto global de toda la Escritura (en este caso, del Antiguo Testamento). Eso implica, que un texto sólo, desconectado de su contexto, no contiene la verdad bíblica. Es la Biblia toda, en sus textos adecuadamente puestos en su contexto, la que revela la verdad de Dios.

Una verdad bíblica no se construye citando versículos y frases aisladas de su contexto. Los cristianos son, en su mayoría, campeones de la cita de frases desconectadas de su contexto. Oraciones que suenan lindas y hasta inspiradoras, pero que al sacarlas de su contexto terminan haciendo más mal que bien. En el fondo, el texto prueba, se convierte en una manera sutil de distorsionar la Escritura.

Conclusión


Debe ser por eso que muchos investigadores y estudiosos, cuando se encuentran con autores cristianos que sufren de esta tendencia a citar interminables listas de versículos, cuando van a los textos y comprenden que están fuera de su contexto, entonces, se confunden y tienden a rechazar precisamente a la Escritura y considerar a los cristianos como especie de charlatanes “ilustrados”, porque aparentemente saben, pero en realidad, sólo citan textos y frases sin sentido en su contexto.

Dios es un Dios de amor, sin embargo, hay elementos misteriosos que no alcanzamos a comprender porque en ocasiones, por más que se ore o se confíe, igualmente muchos cristianos padecen sufrimientos y tragedias. En otras ocasiones, Dios libra a algunos de situaciones fortuitas pero en otras no. ¿Cómo explicar eso? Con el texto prueba no se puede, al contrario, provoca más confusión. Como me decía alguien que perdió a su esposa en un accidente: “¿Y ahora? ¿Dónde está eso de que ‘el ángel de Jehová acampa alrededor’?”… ¿Cómo le respondes a esa persona, en ese momento que su texto favorito está mal entendido y mal usado? Los versículos de la Biblia, especialmente los que se refieren a prosperidad, salud, protección y plenitud, no son “cheques en blanco” (usando una frase de los teólogos de la prosperidad) que se puedan cobrar cuando a uno se le dé la gana. Es necesario leer el contexto, librarnos de la presunción, cuidarnos de las culebras, evitar pasar con luz roja, ir al médico cuando es necesario, cuidar a los hijos, porque por mucha convicción que tengamos en los versículos que están en la punta de la lengua para ser “citados” de acuerdo a la ocasión, eso no evitará, el avance del mal ni los actos temerarios ni las consecuencias del pecado.

Autor: Miguel Ángel Núñez (Chile). Filósofo, teólogo, educador y escritor.
Ha escrito 60 libros de los cuales ya se han publicado 54.
Escribe constantemente para publicaciones periódicas y sitios web

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Tomado del blog de Himnovasion
[1] Luis Alonso Schokel y Cecilia Carniti, Salmos II (Estella, Navarra: Editorial Verbo Divino, 1996 ), 1187.
[2] Ibid, 1186.
[3] Hans-Joachim Kraus, Los Salmos: 60-150 (trad. Constantíno Ruíz-Garrido; Salamanca: Ediciones Sígueme, 1995), 2:
[4] John R. W. Stott, Favourite Psalms: Growing Closer to God (Grand Rapids: Baker, 2003), 73–74.

7 Tip’s para entender tus lecturas complicadas

By Her van Dav [1]

"¿En tiendes lo que lees?" 7 Tip's para entender tus lecturas complicadas

“¿En tiendes lo que lees?”
7 Tip’s para entender tus lecturas complicadas

Descubre algunas pistas para entender todas tus lecturas por muy complicadas que sean:

 

1. Busca un patrón en los títulos y subtítulos

2. Lee y analiza la introducción

3. Lee y analiza el resumen

4. Elabora apuntes durante tu lectura (Los mapas mentales resultan interesantes y muy prácticos)

5. Usa libros de apoyo (Muchas obras, por su complejidad, hacen asunto de debate en otros libros)

6. Elabora y analiza un resumen

7. Usa el diccionario.

 

Requiere un poco más de trabajo, pero vale la pena. Podrás captar más y mejor.

 

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[1] Tomado y adaptado de la publicación de estado de la página de Face Diviertete Leyendo, publicado el 16 de noviembre de 2012.

 

Pasos exegéticos básicos -Parte 2

By Ekkehardt Müller [1]

(Continuación)

Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, "Pautas para la interpretación de las Escrituras", Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista.

Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, “Pautas para la interpretación de las Escrituras”, Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista.

VI. Analizar el texto.

1) Estructura del texto

La estructura no debería ser impuesta al texto, sino derivarse de él.

a) Esquema

Ayuda a percibir mejor los asuntos que trata el autor, su principal línea argumental, las digresiones que realiza -cambios repentinos a temas inconexos con el tema principal-, y la organización del material.

b) Esquema acrostico.

Consiste en usar sucesivamente las letras del alfabeto al comienzo de los versículos consecutivos. Esto solo se puede verse en la lengua original.

c) Inclusión.

Especie de estructura envolvente. Una afirmación al comienzo de un pasaje se repite al final del mismo.

d) Quiasmo.

Pueden ser del modelo ABB’A’ o un modelo ABA’. Los hay extensos o compactos, en una frase o versículo, al igual que en unidades mayores, incluso en libros enteros.

e) Paralelismo.

Generalmente se presenta en la poesía hebrea, siendo su principal rasgo, y también se extienede al NT. En él, la segunda línea guarda una estrecha relación con el pensamiento de la primera línea, ya sea como repetición, expansión o contraste.

d) Climax, contraste y repetición de palabras, oraciones e ideas.

 

2) Formas litetarias

Es decir, confesiones, acciones de gracias, himnos, salmos reales y salmos escatológicos, ley casuística -aquella que emplea la expresión “si alguien…”- y ley apocadíctica -usa un imperativo futuro afirmativo o negativo, o “quienquiera, o comienza con una maldición-, formulas de fe, proverbios, parábolas, relatos de milagros, relatos de la pasión admoniciones, litigios y homilías, etc.

 

3) Investigaciónde unidades mayores

Los versículos y parrafos berves

a) División del texto

Recordemos que los versiculos fueron divididos siglos después, hallemos la división natural del texto.

 

b) Idea principal

¿Cómo desarrolla su argumentación el autor?

¿Cuáles son sus líneas principales de pensamiento?

¿Dónde toma un desvío o inserta otras ideas?

¿Cuál es el objetivo fundamental hacia el que se encamina?

 

c) Época y ubicación geográfica

 

d) Personas intervinientes

Observar como se relacionan entre sí.

 

e) Vínculos con otras partes del documento y con otros escritos

¿Dónde cita el autor pasajes del AT?

¿Dónde alude al AT o al NT?

¿Cómo se usa más tarde en el canon su cita?

¿Dónde se refiere a documentos ajenos a las Escrituras?

Es útil leer relatos paralelos, y al literatura no contenida en las Escrituras puede usarse como ilustración.

 

f) Alegoría y tipología

Alegorizar significa asignar un significado más profundo a los detalles de un relato. Ha de preferirse el significado literal. En la tipología, un tipo o símbolo se corresponde con un antitipo o realidad.

 

4) Oraciones y fraces

Este paso se centra en las características gramaticales y la sintaxis, es decir, la forma en que se construyen las frases. Observa los patrones literarios y retóricos.

a) Gramática y sintaxis

¿Qué es lo que pasa aquí?

¿Qué tiene de peculiar?

¿Qué mensaje pone de manifiesto?

Examinar los tiempos y las acciones de los verbos, las expresiones peculiares, y buscamos la sintaxis de las oraciones y las frases. Preguntarse cómo se relacionan entre sí las diferentes partes de una frase dada y qué mensaje transmiten con esa relación.

b) Rasgos retóricos

Se refiere a instrumentos literarios como la ironía, el sarcasmo, las comparaciones, preguntas retóricas, hipérbole -exageración-, oxímoron -la combinación en una oarción de dos palabras o expresiones de significado opuesto, (Mat. 13: 12)-, la paradoja y otros.

c) Palabras

El principio más importante es permitir que el contexto de una frase dada defina el significado de la palabra en cuestión y determinar las formas en que el autor la ha usado en distintos lugares. Puede hacerse incluso en el resto de las Escrituras, para ello una concordancia viene al caso. Todas las palabras importantes deben ser investigadas cuidadosamente. recordar que los momentos y contextos, alteran el significado de las palabras. Los estudios etimológicos deben ser minuciosos, investigando raices y términos comparables en lenguas afines, en especial los vocablos que solo se les haya una vez en la Biblia.

Una palabra puede 1) cambiar de significado segun el uso y la época, 2) tener un abanico de significados, 3) significado distinto en diferentes contextos, por lo que se puede estudiar a partir de sus antónimos, sinónimos, metónimos -términos que remplazan a otros (Rom. 3: 30)-, observar la forma gramátical del cada vocablo -tiempo, voz, modo, numero, etc.-.

Las palabras deben ser entendidas literalmente. Generalmente un significado literal se da en las metáforas, las prosopeyas -atribuir a los objetos inanimados o seres irracionales, acciones y cualidades de seres animados o del hombre-, expresiones idiomáticas -propias y peculiares de la lengua determinada-, las hipérboles, los eufemismos -expresión suave o decorosa de ideas cuya expresión recta y abierta sería dura o malsonante-, y los símbolos. Normalmente, los símbolos son explicados por el mismo autor inspirado que los emplea o por otros autores bíblicos.

 

VII. Efectuar un análisis teológico.

¿Qué temas y contenidos teológicos se discuten en el texto bíblico objeto de estudio?

¿Cómo se desarrollan?

¿Qué posición ocupan dentro del contexto del libro en su conjunto?

¿Qué relación mantienen con el mensaje global de las Escrituras?

Aqui resulta vital el principio de comparar las Escrituras con las Escrituras. Ejemplos de temas teológicos son Dios, el hombre, la caída, el pecado, etc. La teología de un pasaje concreto debe estar en armonía con la teología de las Escrituras en su conjunto. Los temas teológicos pueden expresarse por medio de la tipología en la secuencia predicción-cumplimiento, al igual que en la presentación de la historia de la salvación.

 

VIII. Aplicar el texto.

Solo despuésde que un texto sea debidamente entendido en su situación original podemos llegar al paso de su aplicación.

 

1) Personalizar el texto

Puesto que los creyentes comparten la historia de la salvación y estna incorporados a la misma, los textos bíblicos hoy se dirigen a ellos en el ámbito personal y como grupo.

¿Qué quiere decirme Dios en este pasaje?

¿Cómo afecta a midevoción y a mi de dicación hacia él, a mi vida espiritual, a mi perspectiva del carácter de Dios y de su plan para nosotros, a mis acciones y ami obediencia?

¿Mediante la alabanza y la acción de gracias, la petición y la intercesión, o cambiando mi vida y reorientando mi sistema de valores?

 

2) Aplicar diferentes tipos de textos

Lo significó el texto es básicamente lo mismo que significa hoy, la Biblia es transcultural y transtemporal.

¿Qué partes de las Escrituras son permanentes, incluso en los detalles, y cuales contienen únicamente un principio permanente?

¿Cuáles son los criterios que pueden ayudarnos a determinar esta cuestión?

 

a) Pasajes que tratan de doctrinas bíblicas

Las doctrinas bíblicas son independientes de la época y la cultura. La aplicación señala la relevancia de las doctrinas bíblicas, pero no las cambia. Muestra la realción de la doctrina con Cristo, subraya su significación y presenta los beneficios anejos -inherentes, anexos-.

 

b) Pasajes proféticos y promesas

Distinguir si la spredicciones se dirigen a una cierta persona, a un grupo o a toda la humanidad. Las primeras no pueden aplicársenos directamente hoy; las últimas deben aplicarse. Las promesas formuladas de manera universal deberían estudiarse en su contexto inmediato.

 

c) Pasajes que contienen relatos

Es preciso poner de manifiesto el principio que subyace a un relato, así como aplicarlo al lector contemporáneo. A veces poseen diversas perspectivas.

 

d) Pasajes sapienciales

¿Declaran los proverbios verdades de cumplimiento inexorable -que no se pueden evitar o vencer-, sin excepciones?

¿O formulan principios generales para los que hay a veces excepciones?

En la mayoría de las ocacioens, los proverbios reflejan lo que es habitual o normal.

 

e) Pasajes que contienen órdenes

¿Son todos los mandatos divinos encontrados en la Biblia permanentes, o no lo son?

¿Cómo podemos distinguir entre los mandatos permanentes y los limitados?

¿Cómo aplicamos los mandatos que ya no son válidos?

¿Cómo aplicamos los mandatos permanentes?

Las leyes sacrificiales y ceremoniales que señalaban a Jesús se cumplieron cuando el murio en la cruz. La vigencia de las leyes teocráticas o civiles del AT llegó a su fin cuando acabó la teocracia. Algunas leyes eran meramente concesiones temporales a la dureza del corazón de los israelitas y no reflejaban el ideal de Dios.

 

3) Deliberaciones adicionales

¿Qué aporta esto?

Esta pregunta se centra en la aplicación.

 

¿Qué significa esto?

Aborda el pasaje y a la audiencia. Se centra en la explicación ¿Qué necesita la audiencia que se le explique? ¿Cómo reaccionan a ello las personas que asisten a mi iglesia? ¿Lo entenderían? ¿Cómo lo entenderían?

 

¿Es verdad?

Se centra en la validez. Rara vez se produce aceptación psicológica con citar las escrituras por sí mismas; debe lograrce también con razonamiento, pruebas e ilustraciones. La audiencia es ayudada cuando se presenta evidencia adicional que apoya las Escrituras.

 

IX. Utilizar recursos adicionales.

 

1) Consultar otras bibliografías

Pueden resultar utiles a la hora de aportar información histórica, exegética, y teológica de fondo. Los comentarios solo deberían usarse después de haber analizado el texto y su contexto con intensidad. debemos ser reservados al usar recursos adicionales.

 

2) Los escritos de Elena G. de White

Con frecuencia utiliza los textos bíblicos de una forma similar a las ilustraciones. Podríamos decir que se trata de un uso homilético de las Escrituras. No deberían usarse sus escritos como atajo exegético.

 

3) Las concordancias

Pueden usarse durante todo el proceso. Fuera de ellas, los demas recursos solo pueden consultarse al fin del trabajo.

 

4) Concluciones de otros exégetas

No necesitamos estar de acuerdo con las concluciones de otras bibliografías. Si insistimos en que nuestra interpretación es correcta, pese a la opinión de los demás, debemos asegurarnos de que sea defendible bíblicamente.

 

5) La comunidad de creyentes

Si encontramos interpretaciones nuevas o que difieran de las aceptadas, debemos consultar a los demas, especialmente a los de experiencia en la interpretación de las Escrituras. Y estar dispuestos a abandonar nustras interpretaciones si otros nos demustran que son cuestionables. es raro que Dios revele una nueva interpretación de las Escrituras a una sola persona únicamente.

 

Lee la primera parte

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[1] En orden cronólogico. Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, “Pautas para la interpretación de las Escrituras”, Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista. George W. Reid, ed., (FL, EE.UU: APIA/GEMA, 2009), 148-164.

 

Pasos exegéticos básicos -Primera parte

By Ekkehardt Muller [1]

Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, "Pautas para la interpretación de las Escrituras", Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista. George W. Reid, ed., (FL, EE.UU: APIA/GEMA, 2009), 140-148

Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, “Pautas para la interpretación de las Escrituras”, Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista. George W. Reid, ed., (FL, EE.UU: APIA/GEMA, 2009), 140-148

I. Volvernos a Dios en oración. (1 Cor. 2: 14; Dan. 9: 1-19; Sant. 1: 5; Luc. 11: 13)

Pedir sabiduría y la dirección del Espíritu Santo, desde el inicio y en todo el proceso.

II. Leer el texto. (Apoc. 1: 3; Luc. 4: 16-19, 21-27)

Para familiarizarnos, repetidas veces, en su contexto más abarcante. Resulta muy útil memorizar.

III. Usar la mejor lectura posible. (Deut. 4: 2; 12: 32; Apoc. 22: 18-19)

Buscar el mejor texto posible, el que más se acerque al “original”. Este análisis es exigente y del dominio de los especialistas. Conocimiento práctico de varias lenguas antiguas, para leer usos de palabras, conceptos, etc., en otros escirtos y variantes de las lenguas bíblicas. La mayoría de nosotros recurriremos a los textos griegos y hebreos ya establecidos, o traducciones a nuestra lengua materna.

IV. Traducir el texto. (Gen. 31: 48; Rom. 8: 15, estos textos poseen ejemplos de traducciones en la misma Biblia)

Quienes tienen acceso a los idiomas originales, deben traducir el pasaje objeto de investigación y consignar dicha traducción por escrito. El principal objeto es, considerar las variantes que el texto pueda tener, los matices y opciones que se perdieron en el texto, y si estas afectan o no, el sentido o significado del pasaje. Para ello nos ayudamos de léxicos, diccionarios y ayudas gramaticales como el de Roberto Hanna, entre otras.

Quienes no poseen conocimiento de estos idiomas deberían consultar, cuando sea posible, varias traducciones buenas. Es importante considerar el tipo de traducciones que estamos consultando, formales (procuran ceñirse lo máximo posible al lenguaje original), dinámicas (intentan crear una relación entre el lector y la traducción similar a la que existía entre el lector original y el texto original).

V. Investigar el contexto. (Mat. 4: 6, ejemplo de no investigar el contexto; Mat. 19: 4-8, Jesús usa el contexto)

1) Contexto histórico:

¿Cuándo se escribió el libro?

¿Quién fue el autor humano?

¿A quién se dirigió el libro en un primer momento?

¿Cuál era el objetivo del libro?

¿En qué momento y en qué ubicación geográfica tuvieron lugar los acontecimientos descritos en el libro?

¿Cuál era la situación política, económica y social de esa época?

¿Qué sabemos de la situación y el contexto religioso?

¿Qué costumbres imperaban?

¿Cómo vivía la gente, cómo trabajaba y cómo se sustentaba?

¿Qué comía?

Las respuestas a estas interrogantes vendrán de la Biblia misma, la arqueología, la geografía y la historia.

2) Contexto literario:

Consiste en los versículos, párrafos, capítulos e incluso libros que preceden y siguen al texto objeto de estudio.

a) Contexto literario global.

Son las Escrituras completas, primariamente; específicamente, el libro bíblico que contiene el texto. El texto que se esta investigando pertenece al mensaje principal que el autor esta presentando, por tanto, debe encajar en su mensaje global. De allí, nuestra tarea será ubicar el argumento principal del autor, para enmarcar en el nuestro texto.

¿Cómo encuentro el tema principal del autor?

1) Encontrando una afirmación del autor que nos manifieste su objetivo al escribir; 2) haciendo un esquema del documento;

3) observando la repetición de palabras, expresiones o temas;

4) Fijándonos en las personas que intervienen;

5) y tomando nota tanto del lugar en que ocurre la acción como de la época implicada. Agreguemos a ello, si el texto contiene palabras importantes o temas, darle seguimiento en la totalidad del libro bíblico en que aparecen, en otros libros del mismo autor y en otros autores.

b) Contexto literario inmediato.

El significado mismo de las palabras queda determinado por el contexto. Ser capaz de discernir cómo encaja el texto en su contexto ayuda contra las interpretaciones erradas. Incluye investigar su estructura, determinar la delimitación de los pasajes e identificar su genero literario.

1) La estructura puede ser determinada respondiendo

¿Cómo encaja nuestro texto en el contexto?

¿Cómo se relaciona el texto con lo que le antecede y con lo que lo sigue?

Analizando el contenido del documento o estudiando los rasgos literarios del libro, las palabras, las expresiones o las frases completas recurrentes -que se repiten-.

Se puede estructurar buscando temas teológicos, personas objetos de mención, ubicaciones geográficas, el marco temporal de un documento -se refiere a las fechas, fiestas, meses, años, etc.- quiásmos, progresiones -de un elemento menos importante a otro de mayor importancia, o viceversa-, paralelos temáticos, informes paralelos y repeticiones.

2) Delimitación de pasajes, es decir ¿Dónde empieza un párrafo, y dónde termina?.

3) Género literario ¿Está en prosa o poesía? ¿Es el contexto o el texto una crónica histórica o una profecía? Si es una profecía, ¿se trata de una profecía clásica -condicional y puede tener más de un cumplimiento- o de una profecía apocalíptica -presenta el futuro cómo será, no como es probable que sea-?

 

Lee la segunda parte aquí

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[1] En orden cronológico. Resumen del artículo de Ekkehardt Müller, “Pautas para la interpretación de las Escrituras”, Entender las Sagradas Escrituras: El enfoque adventista. George W. Reid, ed., (FL, EE.UU: APIA/GEMA, 2009), 140-148

¿Cómo profundizar mi relación con Dios?

No hay relación más provechosa, placentera y a la que debemos dedicar más tiempo y esfuerzo, que a nuestra amistad con el Eterno.

No hay relación más provechosa, placentera y a la que debemos dedicar más tiempo y esfuerzo, que a nuestra amistad con el Eterno.

By Carol M. Tasker

Si tú, no eres diferente a mi, te habrás preguntado en muchas ocasiones ¿cómo le doy un impulso a mi vida devocional? Y es que no hay relación más provechosa, placentera y a la que debemos dedicar más tiempo y esfuerzo, que a nuestra amistad con el Eterno. Pero ¿cómo? Aqui te dejo algunas formas que extraje para ti del artículo de Carol M. Tasker “¡Encontrando al ´Especial´!“. Publicado en Dialogo Universitario (Vol. 20, No.2, p.5).

Formas de mejorar la relación 

 1. Oración. Comunicarse con Dios: hablando y escuchando.

2. Meditación. Pensar acerca de Dios y su carácter.

3. Adoración. Adorar a Dios, regocijándose en la relación y respondiendo con gratitud.

4. Estudio de la Biblia. Aprender acerca de Dios.

5. Sencillez. Organizar la vida acorde a unos pocos propósitos consistentes.

6. Ayuno. Dedicar una atención especial a Dios mediante el renunciamiento intencional de algunas actividades, comidas o pertenencias que pudieran llegar a ser una distracción u obstáculo.

7. Soledad. Deleitarse en la presencia de Dios, sin ningún otro ser humano presente.

8. Silencio. Compartir tiempo con Dios sin intromisión de conversación verbal.

9. Confesión. Ser honesto con Dios, consciente de las necesidades y debilidades personales más profundas, con un sentido de responsabilidad.

10. Servicio. Trabajar para Dios esparciendo regalos de servicio amante hacia otros.

11. Dirección. Buscar el liderazgo de Dios y reconocer su señorío en todas las áreas de la vida.

12. Diario personal. Llevar un registro del “viaje” junto a nuestro mejor amigo.

 

 

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¿Smartphones? ¿Vale la pena invertir en uno?

Hoy los smartphones, a diferencia de los teléfonos convencionales, cumplen funciones muy variadas, más que simplemente... comunicarnos

Hoy los smartphones, a diferencia de los teléfonos convencionales, cumplen funciones muy variadas, más que simplemente comunicarnos…

By Daniel Hernandez V.

Hace algunos años tener un teléfono celular era solo beneficio de unos cuantos y se limitaban tan solo a cumplir la función de comunicación sin importar la estética, en parte por las limitaciones que se tenían.

Ha pasado ya un par de años que la famosa empresa de Cupertino, California, Apple, presentó al mundo uno de sus productos que desató toda una locura en asuntos de telefonía, el famoso iPhone. Otras empresas le han seguido, como LG, Samsung, Motorala, etc. Hoy existe literalmente una guerra por tener el control del mercado, llegando incluso a los tribunales internacionales… ¿qué podemos decir? así es nuestro mundo loco.

Hoy nos encontramos en la era de los smartphones. Estos dispositivos pueden llegar a sustituir a las computadoras en algunos casos. Los tenemos de todos los precios, tamaños, colores y formas; desde los más elegantes, hasta los más extravagantes. Lo mejor de todo esto, es que cada vez son más accesibles casi para todos. Esto también nos ha llevado a un deseo desmedido por obtener siempre lo más actualizado, y a veces sin tener en cuenta  si realmente es lo que necesitamos o si está en nuestras posibilidades. Nosotros no estamos al margen de todo esto, hay quienes nos fascinan estos “aparatitos”, pero también a quienes les parece una exageración, una vanidad,  y hasta presunción. La cuestión es ¿Realmente valen la pena como pastores en potencia, hacernos de uno de ellos? Creo que sí, ¿Por qué? Bueno déjenme compartirles algunas razones que he descubierto. No pretendo dar una respuesta definitiva, y quizás estén en desacuerdo conmigo, lo cual se agradece, pero permítanme poner a su consideración mi humilde opinión.

Número 1:

Como lo revisamos anteriormente, hoy los smartphones, a diferencia de los teléfonos convencionales, cumplen funciones muy variadas. Más que simplemente comunicarnos,  creo que podemos sacarles todo el jugo y convertirlos en una herramienta valiosa para nuestra vida, trabajo, escuela y casi cualquier otra actividad incluidas las religiosas. Les cito dos ejemplos para que se animen.

  • Religión/Espiritualidad: Con un par de aplicaciones puedes tener literalmente al alcance de tu mano lo que necesitas para tener una experiencia religiosa en cualquier lugar: ¿Quieres leer la Biblia? Puedes tener decenas de versiones de la Biblia en tu teléfono, llevar un control de laño bíblico, hacer anotaciones, etc. ¿Tienes que dar un estudio bíblico de improviso? Puedes tener acceso a estudios bíblicos como la Fe de Jesús. Puedes tener al alcance el himnario, la escuela sabática, entre tantas otras aplicaciones, ya no habrá pretextos para no dedicar un momento de devoción en cualquier lugar.
  • Escuela: Puedes convertir tu teléfono en una completa biblioteca digital. Aprovecho para contarles un secreto, estoy preparando una web para que puedan descargar lo títulos más buscados por los pastores y estudiantes de teología, pero no le cuenten a nadie. En tu teléfono  podrás subrayarlos, hacer anotaciones, y llevarlos a todas partes.

Número 2:

Con un smartphone puedes hacer múltiples tareas que no podíamos con un teléfono convencional, por ejemplo:

  • Usarlo como libreta de notas, recordatorios, agenda personal y sincronizar con una cuenta en internet o la pc.
  • Puedes servirte como reproductor de música, y  conectarlo por medio del auxiliar a cualquier sistema de sonido.
  • La gran mayoría de los dispositivos hoy tiene la posibilidad de conectarte a wifi, desde ahí puedes enviar tus tareas por e-mail, revisar tu correo, incluso ver tus películas favoritas online o reproducir cualquier vídeo que hayas guardado.
  • Crear y mantener un blog.
  • Con una buena memoria, desde tu celular, tienes la oportunidad de ser reportero y cubrir algún evento, tomar fotografías, grabar videos, audios, twitear etc.

Número 3:

Algunos, dentro de los que me puedo incluir, lo utilizan para guardar los bosquejos de sus sermones y tenerlos accesible en aquellos momentos en los que son necesarios, las ideas de sermones que vienen a la mente mientras estudias tu biblia o escuchas algún sermón.

Claro que alguno podrá aclarar y decir que todo esto lo puedes hacer si necesidad de un teléfono, y es correcto, pero si puedes tener uno de estos, entonces aprovéchalos al máximo. Ahora es cierto que no todo es color de rosa, claro que tiene sus desventajas:

  • Poca durabilidad de la batería.
  • Son poco resistentes al uso rudo, caídas, accidentes con el agua, etc.
  • Son relativamente más caros.
  • Necesitas wifi para que realmente le puedas sacar el mayor provecho al internet.
  • Navegar por internet puede ser realmente tedioso, más en las webs que no están disponibles para móviles.
  • No siempre es cómodo leer en un teléfono, esto se resuelve con una buena pantalla, para mí lo más genial seria de 4.3”.
  • Como este mercado está en desarrollo, suele suceder ser que lo que un día fue “cool”, para el siguiente mes estará obsoleto. Si no tienes un buen control, puedes caer en el juego de sentir que necesitas “actualizarte” cada cierto tiempo.