Waris Dirie: Flor del desierto

Cómo la vida de una niña africana nómada cambió hasta convertirse en una reconocida top model, activista y embajadora de la ONU

Hay vidas que deben ser contadas y merecen todo el reconocimiento que han recibido en la pantalla grande. Este es el caso de Waris Dirie, una reconocida top model somalí nacida en el seno de una familia nómada.

A los tres años es víctima de una tradición milenaria, la ablación femenina, un ritual en el que los genitales de las niñas son mutilados. Según esta tradición, las niñas deben ser purificadas a través de este rito, sus futuros esposos serían los primeros en “abrirlas” a la fecundidad, una señal de pureza y virginidad. Miles de niñas son sometidas a esta traumatica práctica, algunas, a costa de su vida.

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A los trece años decide abandonar su hogar al ser vendida en matrimonio con un hombre mayor. Viaja a través del desierto hasta llegar a Mogadiscio, capital de Somalía. Años después se traslada a Londres donde es “descubierta” por el famoso fotógrafo Terence Donovan, quien la fotografió y le cambió la vida llevándola a las pasarelas mas importantes de Londres, París, Milán y Nueva York.

En 1997 habló por primera vez con Laura Ziv, sobre su experiencia. Ese mismo año la ONU la nombra embajadora especial para la lucha contra la mutilación genital femenina, convirtiéndose en la primera mujer en hablar públicamente sobre el tema. En 2013 el hospital adventista de Waldfriede, Alemania, estableció el “Centro Flor del Desierto que ha ayudado a cientos de mujeres de forma holística desde que abrió sus puertas.

Al lado del productor Sherry Herrmann, dirigen esta película basada en su libro Flor del Desierto, que se estrenó en 2009. Es una película impresionante capaz de remover las emociones e inspirarte a “cambiar en el mundo lo que significa ser mujer”.

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Capitán America: Civil War y los dilemas morales

Ningún film es creado en vacío, hay un trasfondo y una ideología, ¿qué hay detrás de la “Guerra civil” entre el TeamCap y TeamIronman? Los dilemas morales que plantea Capitan America: Civil War

Capitan America: Civil War es la gran a puesta de Marvel en su guerra de superheores con Fox y Sony. Ha sido bien recibida por la mayoría de la crítica especializada.   de  USA Today cree que “es en esencia una profunda exploración entre la amistad y la familia y los sacrificios que se deben hacer para mantener a ambos”.  A. O. Scott, del NTY, ha realizado la crítica más interesante que he leído hasta el momento. Desde su perspectiva, el film aborda cuestiones profundas como las implicaciones de la guerra moderna, el sufrimiento de los inocentes y la rendición de cuentas. Aspectos de los que hablaré más abajo.

Y finalmente,  Ann Hornaday y elementos técnicos.

“La película echa un vistazo en alguna complejidades morales de la guerra moderna. Los buenos son responsables de la muerte de inocentes, y la rendición de cuentas se sitúa sobre toda la película”

A. O. Scott, The New York Times

En este breve comentario quiero enfocarme en tres dilemas que la película escrita por Christopher Markus y Stephen McFeely, y dirigida por los hermanos Anthony  y Joe Russo, ha planteado y no he podido dejar pasar.

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Capitan America: Civil War algunas complejidades morales importantes, incluso que los cristianos no pueden dejar pasar.

La muerte de los inocentes

En todo conflicto bélico los daños colaterales son inevitables en la mayoría de las veces, en otras, también numerosas, podrían evitarse si tan solo se dejaran de lado los intereses personales, políticos y económicos, pero eso es mucho pedir.

En la trama de la película, no hay héroe al cuál su conciencia no le haga sentir las voces de los inocentes. Es este remordimiento el que casi condiciona muchas de sus acciones. En efecto, este daño y destrozo de las ciudades causadas en sus luchas contra los malos, es la base sobre la cual, las naciones no están dispuestos a tolerar la libertad de acción que ejercen los “vigilantes” o “justicieros”, como fue doblado en España.

Pero, fuera de la pantalla ¿es inevitable que gente civil e inocente caiga víctima de las armas? ¿es necesaria la muerte de millones de inocentes para que primen los intereses de unos cuántos? Es parte de lo que vemos en el conflicto entre el Estado Islámico y Siria, millones de refugiados moviéndose a diversas partes donde no puedan ser alcanzados por las armas. Es lo que a diario diversos rotativos en todo el orbe informan en las guerras conocidas y las no tan conocidas, entre los conflictos internos de países como México y su lucha contra el crimen organizado. Finalmente, como Apocalipsis narra los inocentes claman “¿Hasta cuándo, Soberano Señor, santo y veraz, seguirás sin juzgar a los habitantes de la tierra y sin vengar nuestra muerte?”

 

Rendición de cuentas

Pero quizá, como escribió en su reseña A. O. Scottt, la complejidad moral más importante que plantea Capitan America: Civil War tiene que ver con la rendición de cuentas de parte de aquel grupo que se encarga de atener el orden y la paz mundial. El gran nudo de la historia es precisamente este “detalle”: ¿Deben o no sujetarse a las reglas / controles impuestos por las naciones? Un parte del grupo dice que sí, mientras que los adeptos a Capitan no lo consideran correcto.

Tony Stark coloca en la mesa un punto seriamente importante “debemos reconocer nuestros límites, eso nos diferencia de los villanos”; pero Cap no considera correcto que su su sentido de justicia sea limitado por un grupo de ¡líderes internacionales! Y ahí se desata la polarización del equipo TeamCap vs TeamIronman en la entretenida y complicada batalla en el aeropuerto.

Los productores y escritores del guión han encontrado una salida bastante interesante: no importa de qué lado estés, si del lado de TeamIronman que se “acata” a las ordenes -al menos oficialmente-, a la justicia, a la legalidad; o bien formas parte del TeamCap, que no deja que le dicten qué es lo que debe hacer, que sigue su “libertad de elección”. Cualquiera sea el equipo que te unas, estarás en el lugar correcto. ¿Será tan sencillo?

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Yo me uno al TeamJesus, finalmente, en este Gran Conflicto Cósmico que lleva más de 5 milenios en pugna, la victoria ya está anticipada.

Ocho consejos para encontrar un mentor

By Daniel Darling

En cierta ocasión, mientras me encontraba en la Escuela de Teología de la Universidad de Navojoa, un conocido predicador nos desafió a encontrar a alguien que nos inspirara en el área que más nos gusta. Según él, eso le había ayudado en sus años de estudiante. Ya han pasado un par de años de eso y hoy él está como director editorial de una importante casa publicadora nacional.

Al rededor nuestro hay personas de las que podemos aprender mucho, ¿cómo logramos acercarnos a ellos y convertirlos en mentores nuestros? A continuación te presento ocho consejos que Daniel Darling,  vicepresidente de comunicaciones de la Ethics and Religious Liberty Commission, escribió para Leadership Journal.

McCabe se reúne con Heath para tutoría en Bethel College, Ind. [1]

McCabe se reúne con Heath para tutoría en Bethel College, Ind. [1]

1 Identifica a alguien dentro de tu esfera de influencia, cuyo ministerio desea emular. Mi sugerencia es encontrar a alguien local y alguien no famoso. Dudo que Matt Chandler o Rick Warren estén aceptando más aprendices en este momento. Pero tu no necesitas una estrella de rock, sólo tiene que ser un líder piadoso y experimentado.

2 Contacta con la persona que deseas participar. Asegúrate de comenzar por mantener expectativas pequeñas. No le dirás, en su correo electrónico, “¿Puedes ser mi mentor?” Pídele sentarte con él para el  almuerzo o tomar algo. Dile que deseas aprovechar su brillante cerebro lleno de conocimientos sobre el ministerio y el liderazgo.

3 Programa una primera reunión. No te limites a hablar de “conseguir juntos un día”, ya que no lo harás. Abre el calendario y ponte dispuesto a cumplir a la vez trabajar

4 Identificar a alguien dentro de su esfera de influencia, cuyo ministerio desea emular. Mi sugerencia es encontrar a alguien local y alguien no famoso. Dudo Matt Chandler o Rick Warren está aceptando más aprendices en este momento. Pero usted no necesita una estrella de rock, sólo tiene un líder piadoso experimentado.

5 Contactar con la persona que desea participar. Asegúrese de comenzar por mantener sus expectativas pequeñas. No dice, en su correo electrónico, “¿Puedes ser mi mentor?” Pídales el almuerzo o el café. Dígales que usted desea recibir de su cerebro lo mejor sobre el ministerio y el liderazgo.

6 Programe una primera reunión. No se limite a hablar de “conseguir juntos un día”, ya que no lo harás. Abre el calendario y estar dispuestos a cumplir a la vez trabaja para el líder. A Bill le encantaba el desayuno temprano en la mañana, así que eso es lo que hice. Haz lo que tengas que hacer para ponerte en la presencia de alguien que te puede dar valiosa sabiduría de la vida.

7 Dele tanto como puedas. Ofrece a pagar la comida o cuenta. Utiliza tu coche para conducir, si es posible. La sabiduría que se gana de un mentor, es mucho más valiosa que un poco más de dinero en tu cuenta de gastos.

8 Agradece a las personas que invierten su tiempo y recursos en ti. Nunca olvidaremos su sacrificio, no se consigue nunca “algo demasiado grande” para ellos. Tener un tour y visitarlo incluso después en su iglesia cuando se está perfilando en un logro importante, o simplemente, para disfrutar de un servicio “ordinario” marcada por la fecundidad y la realización.

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Daniel Darling es vicepresidente de comunicaciones de la Ethics and Religious Liberty Commission. Es autor de varios libros, entre ellos su último trabajo, Activist Faith. El artículo fue publicado originalmente en Leadership Journal.
[1] Fuente de la imagen: http://www.bethelcollege.edu/magazine/wp-content/uploads/2012/04/mentoring2.jpg

Claves para escribir un artículo de divulgación

By Dr. Miguel Ángel Núñez

Un buen artículo de divulgación pone en lenguaje coloquial lo que los científicos y eruditos expresan de manera técnica. Es poner el conocimiento al alcance de cualquier persona.

Un buen artículo de divulgación pone en lenguaje coloquial lo que los científicos y eruditos expresan de manera técnica. Es poner el conocimiento al alcance de cualquier persona.

“Si un hombre puede organizar sus ideas, entonces él puede escribir”
Rober Louis Stevenson (1850-1894

Introducción
¿Qué es un artículo de divulgación?

Es un escrito breve dirigido a públicos generales o no especializados, a través de los medios de comunicación escritos, en lenguaje común, para explicar hechos, conceptos, ideas, descubrimientos, relacionados con el quehacer científico y tecnológico.[1]

Pretende hacer accesible al mundo no académico o erudito la información que se logra por medio de la investigación.

Sin embargo, el hecho de no estar publicado en una revista erudita o científica, no implica que sea un escrito fácil de escribir. Al contrario, en muchos sentidos, es un texto con complicaciones superiores a un escrito erudito, puesto que demanda que el escritor haga fácil lo difícil, en otras palabras, que ponga en lenguaje no técnico la información que han previamente publicado los investigadores.

El biólogo francés Jean Rostand (1894-1977), señalaba que la función de la divulgación es “hacer participar al mayor número de personas de la dignidad soberana del conocimiento”.[2] Por eso no es una actividad pueril y debe ser de la mejor calidad.

Como todo escrito tiene sus reglas tácitas y explícitas que deben ser respetadas para que el documento sea bien redactado y tenga validez en el contexto de que las personas que leen una revista no están obligadas a detenerse en el artículo en particular. Por lo tanto, se debe escribir de tal manera que logre atrapar al lector por su calidad expresiva, la exposición organizada de las ideas y la originalidad en la presentación de las mismas.

Como señala el historiador argentino Gregorio Caro Figueroa:

El buen divulgador no es el que se empeña en poner a baja altura la valla del salto en alto, sino el que se exige batir su propia marca. No es el que se coloca detrás de los avances de la investigación erudita, sino el que se nutre honestamente de ella e incluso se propone no sólo hacerla accesible sino también incrementarla.[3]

Un buen artículo de divulgación pone en lenguaje coloquial lo que los científicos y eruditos expresan de manera técnica. Es poner el conocimiento al alcance de cualquier persona.
Algunas reglas básicas que deberían respetarse son:
1. Organice sus ideas. Antes de escribir decida qué va a escribir y cómo va a hacerlo. Una buena sugerencia es hacer un bosquejo que contenga:
  • En una oración, una síntesis de la idea central que pretende presentar en el artículo.
  • En una frase, el objetivo que tiene al escribir el artículo.
  • En un par de palabras, el público al que va dirigido lo que va a escribir.
  • De manera punteada, los subtítulos o secciones que debería tener el artículo. En lo posible, no más de cuatro.
La mente humana funciona mejor en orden. Un esbozo de lo que va a escribir le servirá de guía. De esa forma podrá ir completando las ideas que faltan para dar forma a su escrito.
2. Escriba. Parece una sugerencia de perogrullo, pero no lo es. Muchas personas se estancan pensando en que van a escribir o quieren hacerlo, pero, no realizan nunca la tarea que implica ponerse a escribir. Sólo se puede corregir sobre algo que ya está escrito. Lo que está en su mente no sirve más que como un detonante de ideas a las cuales hay que darle forma. Lo que no está escrito simplemente no existe. Por muy genial que sea su idea, si no la pone en el papel no va tener vida propia. Sólo quien ha escrito algo puede sentir que es el creador de un concepto.
Me han dicho muchas veces:
—Esa idea yo también la pensé.
—Si —les digo, sin arrogancia— pero yo la escribí, así que es mía.
3. Comience de una manera abrupta. No pida permiso para escribir, cuando se comienza diciendo, por ejemplo: “Si me permiten, voy a…”, da señal de poca fuerza o de que el escritor no está seguro de lo que va a escribir. Por esa razón inicie de una manera imprevista. Comience con:
  • Una cita atrapante.
  • Una frase desconcertadora.
  • Una historia corta.
Lo que debe tener en cuenta es que la consigna es atrapar desde la primera línea. Si no logra entusiasmar al lector, simplemente éste no seguirá leyendo lo que usted haya escrito, por muy importante que lo considere.
4. Siempre es mejor breve a extenso. Un buen artículo de divulgación no debe tener más de seis páginas de extensión, en formato carta a doble espacio. Esto porque en las publicaciones de divulgación en general se usan imágenes, gráficos y otras ayudas visuales, por lo que el texto no debe ser demasiado extenso. La mayoría de los lectores pierde la atención en la cuarta página, por eso extenderse más es poco recomendable.
Escribir corto es mucho más difícil que un escrito largo. Exige más concentración y atención a los detalles. Eso implica descartar adjetivos y otros artilugios que adornan el texto, pero a la postre sólo ocupan espacio.
5. Escriba un artículo no un sermón. Un artículo de divulgación no es una homilía.  El lenguaje de exhortación o apelación en este caso no sirve. El lector no está obligado a leer, por esa razón, hay que ser persuasivo sin ser sermoneador. Cuando el texto tiene un carácter homilético, la mayoría de los lectores lo deja sin terminar. En general a la gente no le gusta que le den sermones, por esa razón no está obligado a leer su artículo.
Por otro lado, es una falta de respeto tratar al lector como si fuera poco inteligente y hubiera que estarle diciendo qué tiene que hacer. Sólo señale los puntos importantes, y deje que el lector saque sus propias conclusiones y tome decisiones personales. En un escrito, la pedantería es un pecado.
6. Desarrolle una sola idea. Un artículo falla cuando incorpora muchas ideas. Una compilación de varias ideas desarrolladas es un libro, no un escrito corto para una revista. Un buen artículo de divulgación se concentra en una sóla idea desarrollada de la mejor forma posible.
Las personas normales son capaces de concentrarse en una sola idea a la vez. Si se le dan muchas cosas en qué pensar, entonces, pierden interés o se confunden. Por esa razón, hay que determinar si la idea que pensamos desarrollar da para un artículo, o es necesario afinarla más hasta tener suficientes elementos para construir el escrito.
7. Ilustre. La ilustración es una forma de iluminar el texto. Le da más elementos de comprensión al lector y permite expresar mejor las ideas que se están desarrollando. Se pueden utilizar frases célebres o anécdotas cortas.
Lo importante es que permita al lector tener una mejor comprensión del texto. Algunas buenas ideas mueren y no captan la atención por no tener suficientes elementos de comprensión. Una buena historia, una cita, una anécdota, una frase humorística, etc. pueden servir para dar más fuerza a la idea que se está desarrollando.
8. Sea claro y preciso. En un artículo es pecado divagar. Se necesita ser claro y preciso. Parafraseando al filósofo español José Ortega y Gasset (1883–1955) se puede decir que “la claridad es la cortesía del escritor”.  Para que esto resulte, hay que evitar las palabras rebuscadas, modismos locales o jergas particulares. El lenguaje debe estar al servicio de la comprensión, no de mensajes crípticos que no entienda nadie.
En un artículo de erudición se utilizan expresiones técnicas que los especialistas entienden, porque para ellos está dirigido el escrito. En divulgación se pretende poner al alcance del lego la información cientifica o especializada, por lo tanto, la información debe ser clara, precisa y comprensible.
9. Escriba sobre lo que más conoce. Uno de los errores en los que caen los escritores nóveles, es ponerse a escribir sobre cuestiones que ya están dichas o que no son de la especialidad de quien está escribiendo. Cuando alguien escribe sobre algo en lo que no está capacitado se nota en la forma en que desarrolla el escrito. Por esa razón, escriba sobre lo que es su competencia, de otro modo, el artículo no va a servir.
Un buen ejercicio es comenzar a escribir sobre situaciones que son del ámbito personal de quien escribe. Una anécdota, una historia familiar de la cual se saca una lección, o alguna información en la cual esté capacitado. Sólo con ejercicio se logra convertirse en una persona capacitada para investigar y escribir sobre temáticas que no son de la competencia del escritor, pero que con el tiempo domina técnicas para recabar información y lograr entender determinadas áreas y comunicarlas de manera pertinente.
De todos modos, los escritores de divulgación se suelen especializar en lo que van a escribir, puesto que una ley básica del conocimiento es que nadie puede ser especialista en todo. La era del conocimiento enciclopédico y abarcante pasó a la historia.
10. Respete las ideas ajenas. El plagio, que es la conducta antiética, de apropiarse de un concepto o idea de otro, y presentarlo como propio, es una falta que descalifica a cualquier escritor. Cualquier idea que no sea de su pertenencia, incluso cuando la ha parafraseado de otro autor, debería ser mencionado y citado. No dar el crédito que corresponde al creador de una idea expone a quien cae en este error a no ser considerado en serio como escritor.
Es verdad que la originalidad de manera absoluta no existe. Sin embargo, uno puede presentar sus ideas de una manera creativa y dando giros de lenguajes o enfoques que sean únicos. No se debe caer en el facilismo de tomar ideas de otros y presentarlas como propias, no sólo es un robo intelectual, también es un delito.
11. No abuse de fuentes. Un artículo de divulgación no es para eruditos, aunque debe estar escrito con propiedad y conocimiento. Eso significa que es importante citar, especialmente las fuentes básicas sobre las cuales se puede fundamentar el artículo. No obstante, la regla es no abusar de las fuentes. Citar a más de tres o cuatro autores es suficiente, para darle ideas al lector de los lugares a los que puede acudir con el fin de encontrar más información en relación al tema que se está tratando.
12. Elija un título que atrape. En muchos sentidos, el título es clave porque es lo que hará que la persona se acerque al artículo.  En general, lo último que se escribe es el título, pero tiene que ser lo suficientemente atractivo para que diga lo que tiene que decir, sin engañar y dando una visión de lo que se encontrará en el escrito. Al comienzo se puede poner un título provisorio. Sin embargo, cuando ya se ha terminado el artículo se debe pulir para que capte la idea central del texto que se ha escrito.
Nunca el título debe ser engañoso. Algunos usan énfasis equivocados que dan ideas falaces del contenido del artículo. Otros utilizan amfibologías o engaños para poner títulos. Cuando eso ocurre el autor es considerado poco serio, y la próxima vez que el lector vea un artículo de ese escritor, simplemente, no lo leerá.
13. Corrija. Hay tres reglas básicas para producir un buen escrito: 1. Corregir; 2. corregir; 3. corregir.
En realidad un escrito no se termina, se deja. Siempre habrá algo que corregir. Los buenos escritores saben que deben corregir hasta pulir lo más posible quitando las redundancias, las observaciones obvias, los conceptos trillados, los adornos adjetivados y todos aquellos elementos que entorpecen una buena comunicación con el lector.
14. Escriba primero y luego elija la revista. A menudo, especialmente quienes son inexpertos intentan escribir para una revista en particular, aunque eso es posible, lo mejor es escribir primero y luego escoger la revista que se adapta al perfil de lo que se ha escrito.
Ahora, si tenemos interés en escribir un artículo para una revista en particular, hay dos vías:
Escribir al editor de la revista en particular que nos interesa proponiéndole el artículo. Para eso se da una síntesis de lo que se va a escribir. Es una camino más arriesgado porque el editor, simplemente puede decir que no está interesado. Pero, si sucede al revés hay más posibilidades de publicar el artículo.
Por otro lado, la segunda posibilidad es estudiar la revista en cuestión y observar el estilo, los temas que trata y la forma en que éstos son tratados. Luego se escribe algo que pueda ser de interés y se envía. Hay revistas que traen una página donde describen el tipo de artículos que reciben y las reglas bajo las cuales deben ser enviados. Hay que asegurarse que sea una publicación que acepta artículos no solicitados, porque de otro modo, nadie los leerá. Es un camino también arriesgado, porque el editor, en general recibe muchos artículos, y sólo lee aquellos que desde la primera página están bien desarrollados o tienen las ideas claras.

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Artículo originalmente publicado en el blog de ASEAH

[1] “El artículo de divulgación”, La Tercera: Icarito. Consultado el 2 de febrero de 2008. En línea:http://www.icarito.cl/medio/articulo/0,0,38035857_0_241174271_1,00.html

[2] Citado por Gregorio Caro Figueroa, “Lo vulgar y el divulgar”. Consultado el 18 de agosto de 2007. En línea:http://www.iruya.com/content/view/269/45/

[3] Ibid.

¿Qué significa “ser bíblico”?

By Dr. Miguel Ángel Núñez

Ser bíblico o tener sustento bíblico, no consiste en dar listas de versículos, ni enumerar palabras o frases sueltas de contextos diferentes.

Ser bíblico o tener sustento bíblico, no consiste en dar listas de versículos, ni enumerar palabras o frases sueltas de contextos diferentes.

Hay frases que de tanto usarlas, algunos llegan a creer que entienden perfectamente su significado. La realidad es que muchas de éstas oraciones se convierten, con el tiempo, en frases cliché, es decir, ideas que usadas en exceso, finalmente pierden su fuerza y novedad, convirtiéndose en una expresión vacía de sentido. En la práctica son frases que muchos usan pero su sentido es tan arbitrario, equívoco y caprichoso, que puede, a la postre, significar cualquier cosa.

Algunas de esas frases relativas a la Biblia y que están ligadas con el texto prueba son:

  • “Con base bíblica”.
  • “Ser bíblicos”.
  • “Tener un ‘escrito está’”.
  • “Proporcionar evidencia bíblica”.
  • “Tener sustento bíblico”.

Con estas expresiones, aparentemente de buena formación, muchos aluden a la idea de tener “versículos” bíblicos con los cuales sustentar una idea. En la práctica se convierte en un ejercicio donde supuestamente se citan “ideas” bíblicas que no son más que un largo cúmulo de frases, oraciones, incluso palabras que tomadas fuera de su contexto textual, literario, cultural y lingüístico pueden significar cualquier cosa, dependiendo de la intención preconcebida de quienes las utilizan.

El resultado es que se “aparenta” erudición mientras más textos bíblicos se citan. Poco importa que no estén escritos por autores similares en el tiempo, ni que estén fuera de contexto. Lo único que interesa es que sirva para “probar” el punto que se quiere “fundamentar bíblicamente”.

Lo que este “estilo” de análisis bíblico arroja es que:

  1. Prácticamente cualquier persona puede armar su propia lista de palabras, frases y oraciones bíblicas aun cuando sean totalmente contradictorias con otras listas. Al final, cada persona terminará defendiendo su propio listado sin consideración de ningún otro tipo.
  2. El contexto, en este uso, no importa. Lo que interesa es que la palabra u oración aislada sirva para defender el punto de vista.
  3. En este esquema triunfa el que tenga la lista de palabras, frases u oraciones bíblicas más convincente.
  4. En este esquema no importa “qué dice el texto”, sino lo que “yo quiero” que diga, para justificar la idea previa que tengo.
  5. En suma, no se parte de la Biblia sino del preconcepto y se busca el modo de encontrar el vocablo, frase o texto que me sirva para ese fin.

El ejemplo de Pablo 

Vamos a ilustrar el asunto con el autor más prolífico del Nuevo Testamento.

Pablo escribió dos tercios del Nuevo Testamento, así que no es irrelevante tomarlo de ejemplo.

El apóstol escribió trece cartas en un lapso de 20 años, es decir el 66% del Nuevo Testamento. Pueden ser 14 si se asume la tradición de atribuirle a Pablo la carta anónima a los Hebreos, lo que hace el porcentaje mayor.

Nueve de las cartas fueron escritas a iglesias de diferentes culturas, en momentos distintos y que estaban viviendo problemas disímiles entre sí. Es decir, son cartas grupales, sin un destinatario particular, eso incluye la carta a los Hebreos.

Cuatro cartas fueron dirigidas a cristianos individuales en momentos distintos y en circunstancias también diferentes. Este hecho no es intrascendente toda vez que marca el tono y sentido de lo que se escribe.

A todo esto hay que agregar que es un solo autor escribiendo en momentos vitales diferentes, con intenciones, motivos y preocupaciones distintas en cada ocasión. Todo estudioso de los escritos de un autor sabe que el momento en que se escribe algo es tan relevante como el lugar desde donde se realiza el acto de escribir. Así que es importante entender que el momento es crucial. No es lo mismo los escritos de un autor que tiene 30 años y el mismo autor a los 60, la edad y la experiencia, sin duda influyen en el escrito.

Querer poner al Pablo recién convertido, el de los inicios, el que está henchido de fervor y entusiasmo por la misión que ha asumido, que incluso lo hace ser impaciente y tajante, al utilizar en ocasiones un lenguaje tan directo que parece ser más una diatriba que un discurso evangélico, a la par con el Pablo anciano, cargado de ternura y de sabiduría, propio de quienes han vivido suficiente para saber que el sol no siempre alumbra del mismo modo ni calienta de la misma forma, es simplemente, no entender cómo funciona la mente de un escritor.

Cuando se formó el canon, es decir, se compiló en un solo libro todos los escritos de Pablo, llamado el “canon paulino”, no se tomó en cuenta el orden cronológico de los escritos ni las motivaciones del autor al escribir. En realidad, el criterio que se siguió fue la longitud. Los más extensos al comienzo, los más pequeños al final. Como no se atribuía Hebreos a Pablo, fue puesto aparte. Por esa razón está primero Romanos y al final Filemón.

Si se siguiera el criterio de un orden cronológico sería de la siguiente forma:[1]

Gálatas
1 Tesalonicenses
2 Tesalonicenses
1 Corintios
2 Corintios
Romanos
Colosenses
Filemón
Efesios
Filipenses
1 Timoteo
Tito
2 Timoteo

Aunque algunos eruditos objetan algunas fechas, en general hay acuerdo del orden en que fueron escritos.

¿Por qué es tan importante saber esto?

Para empezar, el orden determina el desarrollo del pensamiento de un autor. En ocasiones se cree que la inspiración actúa por dictado, pero no es el caso, de hecho, Pablo no sabía que estaba escribiendo cartas que luego serían consideradas “sagradas” por los cristianos del siglo II y III, él simplemente escribió. La iglesia cristiana ha considerado que hubo inspiración divina en lo que escribió, pero, no era la intención del apóstol dar cátedra ni escribir de manera pontifical. Sus cartas tienen el tinte pastoral y erudito, pero de quien está intentando que sus seguidores entiendan con claridad un concepto.

El error se suscita cuando sin considerar los motivos, los destinatarios, el contexto, la lengua, y la teología de fondo se citan versículos de una manera discrecional, sin entender que son públicos diferentes y con situaciones distintas.

Es el mismo autor, que va viviendo su propio proceso, y que escribe a diferentes personas en contextos distintos. Los destinatarios no sólo son de lugares diferentes, sino además, hablan lenguas distintas (latín, griego, hebreo, arameo), sino que además tienen cosmovisiones opuestas. Romanos, griegos y hebreos viven en el mismo tiempo pero su trasfondo es muy distinto. Se corre un tremendo riesgo cuando se cita de manera indistinta un escrito enviado a una comunidad cuya cosmovisión es opuesta a la de otro.

La carta a los Romanos, por ejemplo, tiene una sistematización de la que carece Gálatas, probablemente porque los que la recibirán son distintos, pero también, porque las problemáticas que trata no son iguales. Lo mismo sucede si se compara 1 de Corintios con Filemón, es el mismo autor, pero es evidente que el énfasis, el lenguaje y la forma de abordar el problema son totalmente diferentes.

Apologética, polemistas y texto prueba 

Un ejercicio que no suele hacerse es leer todo, antes de citar un texto bíblico. En el caso de las cartas paulinas, esto es imprescindible, de otro modo se termina no entendiendo el fondo del asunto y sólo quedan con ideas aisladas.

Tratar la Biblia como si fuera una colección atómica de textos, es la peor manera de estudiar la Biblia.

Donde más se suelen exceder en el texto prueba es en el contexto de la apologética. La apología o defensa de la fe es un ejercicio necesario, siempre y cuando no se convierta en polémica. En ese caso, la actitud que se genera es querer ganar a toda costa y no en buscar la verdad de manera ponderada y con apego irrestricto a la palabra de Dios.

Recurrir a frases aisladas, ideas inconexas, textos sacados de su contexto textual y cultural, sólo para defender puntos de vista, es una manera incorrecta de acercarse a la Biblia.

La Biblia no es una suma de textos. Es una colección de libros, escritos en diferentes contextos, lenguajes y autores. Si no se considera la unidad de un texto con su contexto, entonces, la defensa de la fe se convierte en un mero ejercicio de buscar ideas, palabras o frases desconectadas, lo que le hace un flaco favor a la defensa de la fe.

Conclusión
Ser bíblico o tener sustento bíblico, no consiste en dar listas de versículos, ni enumerar palabras o frases sueltas de contextos diferentes. Implica, tener claridad contextual en lo que se enseña. Significa citar párrafos, ideas y conceptos que tengan un fundamento probado en un contexto extenso, donde la idea extraída está comprendida dentro de su contexto literario, cultural y lingüístico.

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Artículo publicado originalmente en el blog Himnovasión

[1] Extraído de Frank Viola y George Barna, Pagan Christianity?: Exploring the Roots of Our Church Practices(Carol Stream, IL.: Tyndale House Publishers, 2008), 263.

 

Texto y contexto, unidad indivisible

By Dr. Miguel Ángel Núñez

Un documento escrito es la suma de pasajes, que unidos, forman la totalidad del documento. Si se toma sus partes de manera aislada, lo que se produce es contrario a “conexión”.

Un documento escrito es la suma de pasajes, que unidos, forman la totalidad del documento. Si se toma sus partes de manera aislada, lo que se produce es contrario a “conexión”.

Para evitar el “texto prueba” es fundamental hablar siempre de “texto y contexto”. En síntesis, tiene que haber “conexión” entre texto y contexto, de otro modo no se lograr comprender adecuadamente el párrafo o sección que se desea analizar.

La palabra “contexto” es una expresión compuesta que viene del latín “con” (junto a) y de “textus” (tejido), eso significa que aplicado a un documento escrito se refiere a lo que está “tejido”, lo que implica un conjunto conectado, no una mera información sin relación al todo.

Un documento escrito es la suma de pasajes, que unidos, forman la totalidad del documento. Si se toma sus partes de manera aislada, lo que se produce es contrario a “conexión”.

Contexto inmediato 

Está referido a las frases y sentencias anteriores y posteriores al texto que analizamos. Como en el original bíblico no existen capítulos ni versículos, en ocasiones, no podemos confiar en dicha división para aclarar correctamente el contexto.

Por ejemplo, la famosa frase “el varón es cabeza de la mujer” (Efesios 5:23), tan usada por quienes les gusta la utilización del texto prueba y que ha servido para justificar la subordinación de la mujer, no se refiere a dicha interpretación. Para entender correctamente el contexto inmediato es necesario ir más lejos del capítulo. En realidad, la idea que Pablo desarrolla viene desde el capítulo 4:17, cuando el apóstol se propone diferenciar la conducta de quienes son “gentiles” en Cristo y quienes son “gentiles” sin Jesús. Es en ese contraste donde debe ser entendido dicha frase. El apóstol contrasta la conducta de unos y otros, e invita que “se sometan unos a otros en reverencia a Cristo” (5:21). Pablo sabía que dicho pensamiento sería resistido por la comunidad griega de Éfeso, que estaban acostumbrados por tradición a tratar a las mujeres como seres sin valor en sí mismas, por lo tanto, luego de la declaración de ser “cabeza” de la mujer explica que es “como” Cristo lo es de la iglesia, que se entregó a ella, para santificarla y salvarla. Por lo tanto, el contexto claramente señala que los varones deben estar dispuestos a morir por sus esposas, no dice que deben “mandar” a las mujeres o tener “autoridad” sobre ellas, si ese fuera el caso, habría usado otra analogía más comprensible para los griegos.

Incluso la expresión “sujetas” que usa el texto, debe ser entendida en el sentido de “unión” y no “subordinación” como a menudo se la interpreta, porque de otro modo se introduce un sesgo en el contexto.

Contexto mediato 

El contexto mediato está constituido por las secciones más remotas del texto. En algunos casos, con el libro entero, porque de otro modo, una frase queda desconectada de todo su sentido. Es el caso de la frase recurrente de Santiago 5:16 “confesaos unos a otros vuestros pecados y orad unos por otros para ser sanados”. En base a esta sentencia se anima a la confesión mutua de manera indiscriminada y a orar unos por otros por sanidad. Sin creer que el uso sea estrictamente un error, la cita, no está hablando estrictamente de eso. Está en un contexto mucho mayor, que sólo se entiende cuando se analiza la epístola completa. Santiago dirige su carta a una comunidad de creyentes divididos por reyertas que los tiene en posiciones enfrentados y con maltrato mutuo. Algunos de ellos son cristianos ricos que están abusando de otros cristianos pobres, quienes a su vez se desquitan utilizando su lengua de una manera también abusiva. Ambos grupos están enfrentados. A ellos, a los que tienen que “sanar” su enemistad y el pecado del “abuso mutuo” Santiago invita a que confiesen mutuamente sus pecados y que oren unos por otros por sanidad. En ese contexto, la cita se enriquece, y puede ser mejor aplicada en el sentido en el que el apóstol lo utilizó, es decir, para unir a bandos en pugna. Sacada de ese contexto, adquiere otro sentido.

Contexto histórico y cultural 

Un elemento más sutil, y que a menudo no es entendido ni siquiera enseñado es la dependencia que tienen los textos del contexto histórico-cultural en el que están inmersos. Si ese factor no se comprende de manera adecuada, entonces, se le hace decir al texto lo que no dice.

Por ejemplo, para entender con claridad el texto de Efesios 5:23, que ya se ha leído, es preciso entender que en el contexto histórico del apóstol y en la ciudad de Éfeso en particular, y en el mundo griego en general, la mujer carecía de los derechos que gozaba, por ejemplo, la mujer romana. En dicho contexto, la invitación de Pablo a ser “cabezas” que se sacrifican, adquiere un carácter revolucionario que cambia todo el sentido tradicional de su momento.

En el segundo caso, la oración de unos por otros, se entiende como un factor de unidad y comunión en un contexto donde las relaciones están rotas por la riqueza y la pobreza. ¿Por qué es así? Porque simplemente en el mundo religioso al que se dirige Santiago la pobreza se considera maldición de Dios y la riqueza, bendición. En dicho contexto, maltratar al pobre no es visto como algo negativo porque la lógica es “si Dios lo hace, por qué yo no”. Al saber la historia, entonces, adquiere mucha importancia la invitación de Santiago a confesar mutuamente algo que el apóstol ve como pecado, en un contexto histórico cultural, donde la opinión es diferente.

Hay diccionarios, comentarios históricos y referencias a libros que reconstruyen el contexto, que permiten tener una idea aproximada del contexto al que se refieren los autores bíblicos.

Contexto lingüístico 

Finalmente, el último elemento que es el menos consultado, y el que podría aclarar muchos puntos mal entendidos de la Escritura. La lengua siempre tiene un sentido en el contexto original, que pierde muchas de sus sutilezas y valor agregado en la traducción, mucho más cuando la traducción siempre es una interpretación.

Por ejemplo, en el versículo de Efesios 5:23 se usa la expresión griega “kephale”, que automáticamente es entendida con un sentido jerárquico, porque esa es la idea que nos ha llegado desde el pensamiento romano, que ha influenciado notablemente al mundo occidental. Sin embargo, la expresión en griego se relaciona con “fuente” (origen) o con su sentido metafórico “sacrificio” que es el que está expresado en su contexto. Si Pablo hubiese querido expresar autoridad habría usado una expresión como “argitelone” (principal) o “exousian” (de donde procede la expresión usía, que se usa en algunos lugares para referirse a los jueces), o alguna otra palabra. Kephale no tenía ese sentido.

En el caso del texto de Santiago 5:16 una expresión clave es la palabra “sanar” que no se refiere en el original a “salud física” sino a “salud espiritual”. Se usa la expresión que viene de “aiomai” y es el sentido más acorde con el contexto, donde es evidente que las relaciones están rotas, se han maltratado y necesitan ser “sanados” de sus heridas emocionales y espirituales producto de la actitud que han tenido.

Un diccionario o léxico griego o hebreo, sirve para aclarar el sentido de muchas expresiones, para de esa forma ser lo más fiel posible al pensamiento original del autor.

Conclusión 

No se necesita ser teólogo o especialista para estudiar la Biblia con propiedad. Sin embargo, en ocasiones, especialmente en textos dudosos o que se prestan para más de una interpretación a partir de la traducción, consultar a expertos que han estudiado el contexto histórico-cultural y que conocen la lengua original en que fue escrito el libro, puede ayudar notablemente a tener una idea exacta o lo más aproximada posible a las intenciones originales del autor.

Texto y contexto no se pueden separar. Sin embargo, el contexto es más amplio que sólo los párrafos anteriores y posteriores del texto en análisis, tal como lo hemos mostrado. Es de esperar que como cristianos, que estamos deseosos de conocer la verdad acerca de Dios, seamos serios a la hora de estudiar la Palabra de Dios, para no hacerle decir a los autores inspirados lo que no quisieron expresar.

 

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Artículo originalmente publicado en el blog Himnovasión

Elena de White y el “texto prueba”, una cita en su contexto

By Dr. Miguel Ángel Núñez

En el afán de justificar ideas personales, los escritos de Elena de White han servido como “texto prueba” para afirmar conceptos sin considerar el contexto.

En el afán de justificar ideas personales, los escritos de Elena de White han servido como “texto prueba” para afirmar conceptos sin considerar el contexto.

En el afán de justificar ideas personales, los escritos de Elena de White han servido como “texto prueba” para afirmar conceptos sin considerar el contexto.
En este caso, un ejemplo como en el caso de Elena de White debe considerarse el contexto cronológico para establecer el pensamiento completo de un autor. El pensamiento de EGW se desarrolló en un tiempo considerablemente amplio, por lo tanto, hacer el ejercicio de analizar todo el desarrollo de un planteo no sólo es necesario, resulta iluminador. Para ilustrarlo, sólo una cita y su posterior desarrollo en el tiempo:
1875:
  • “Se me ha mostrado que nadie debe someter su juicio al de otro hombre. Pero cuando emite un juicio la Asociación General, que es la más alta autoridad que Dios tiene sobre la tierra, no se deben mantener ni la independencia ni el juicio privados; por el contrario, deben someterse”.Testimonies for the Church 3:492. En español en La iglesia remanente, 109;

Década de 1890:

  • “La voz de la Asociación General ha sido representada como una autoridad para ser escuchada como la voz del Espíritu Santo. Sin embargo, cuando los miembros de la Comisión de la Conferencia General se enredan en asuntos de negocios financieros y perplejidades, el carácter sagrado, elevado de su trabajo en gran medida se pierde”. Manuscrito 33, 1895. Manuscript Releases 14: 278. No se ha traducido al español.
  • “En cuanto a la voz de la Conferencia General, no hay una voz de Dios a través de ese cuerpo que sea confiable.” Manuscript Releases 17:178 (1895) (El contexto de esta cita se refiere a la desconfianza que le causaba la administración de la imprenta de Battle Creek y su relación con la AG). No se ha traducido al español.
  • “La voz de Battle Creek, que ha sido considerada como autoridad para aconsejar cómo debiera hacerse la obra, ya no es la voz de Dios”. Manuscript Releases 17:185 (1896). En español enEventos de los últimos días, 47, y también en la página 51.
  • “Han pasado algunos años desde que he considerado a la Asociación General como la voz de Dios”. Manuscript Releases 17:216 (1898). En español en Eventos de los últimos días, 47.

1901:

  • “El hecho de que estos hombres debieran estar en un sitial sagrado, como si fueran la voz de Dios al pueblo, como creíamos que la Asociación General lo era, es un asunto del pasado”. The General Conference Bulletin, 3 de abril de 1901, 25. En español en Eventos de los últimos días, 47.
  • “El Señor declara que su iglesia no debe ser regida por reglas humanas o precedentes. Los hombres no son capaces de gobernar la iglesia. Dios es nuestro Rey. Estoy oprimida con la idea de la gestión humana inaceptable vista en nuestro trabajo. Dios dice: Manos a la obra. Es necesario ser regla para sí mismos antes de tratar de gobernar a otros. Cosas extrañas se han hecho, las cosas que Dios aborrece. Para los hombres que afirman que la voz de sus consejos en su gestión pasada es la voz de Dios me parece que es casi una blasfemia”. Manuscrito 35, 1901 .Manuscript Releases 17:250. No hay traducción al español.

1909:

  • “En otras ocasiones, cuando un pequeño grupo de hombres encargados del manejo general de la obra procuró ejecutar planes imprudentes y restringir la obra de Dios en nombre de la Asociación General, he dicho que no podía considerar como voz de Dios la de la Asociación General representada por esos pocos hombres. Pero esto no quiere decir que no deban respetarse las decisiones de un congreso de la Asociación General compuesto de una asamblea de hombres debidamente nombrados como representantes de todas partes del mundo. Dios ordenó que tengan autoridad los representantes de su iglesia procedentes de todas partes de la tierra, cuando están reunidos en el congreso de la Asociación General. El error que algunos se hallan en peligro de cometer, consiste en dar a la mente y al juicio de un solo hombre, o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia con que Dios ha investido a su iglesia en el juicio y la voz de la Asociación General, congregada para planear la prosperidad y el progreso de su obra. Cuando este poder con que Dios invistió a la iglesia se concede totalmente a un individuo, y él asume la autoridad de ser juicio para otras mentes, entonces se trastoca el verdadero orden bíblico. Los esfuerzos que haría Satanás para influir sobre la mente de un hombre tal serían muy sutiles y a veces casi abrumadores, porque el enemigo alentaría la esperanza de poder afectar a muchos otros por su intermedio. Demos a la más alta autoridad organizada de la iglesia aquello que nos inclinamos a dar a un individuo o a un grupo reducido de personas”. Testimonies for the Church 9:260. En español en La iglesia remanente, 110-111; Liderazgo cristiano, 8; Joyas de los testimonios, 3: 408-409; Testimonios para la iglesia 9:209; Eventos de los últimos días, 50-51; y 56-57. El segundo párrafo no aparece en todas las compilaciones, lo que es lamentable, porque es lo que le da el sentido equilibrado a la cita anterior.

Conclusión

El peligro de usar citas de Elena de White a discreción, sin considerar el desarrollo cronológico del autor puede inducir a error.
En este caso en particular, el principio es que no podemos renunciar a nuestra capacidad de razonar y que nunca debería quedar bajo un solo hombre o un grupo de ellos la autoridad máxima de la iglesia, eso sería un modelo papal.
De allí la importancia de la asamblea de la AG. Es decir, una idea totalmente opuesta al presidencialismo y verticalismo que algunos pretenden justificar como “modelo divino”.
En este caso, hacer un análisis del desarrollo cronológico nos permite ser más ponderados a la hora de hacer uso de una cita y no caer en el juego del “texto prueba”. Si hiciéramos este trabajo más a menudo, entonces, tendríamos menos conflictos con las “citas” de EGW, que en la práctica del “texto prueba” sirven para todo.
Digresión final
En la actualidad nadie puede decir que no puede hacer el análisis cronológico, el Centro White de la AG ha provisto dos sitios donde cualquier investigador puede tener todo lo que EGW escribió y además, mucho de lo que de ella se escribió y en diferentes lenguas. Los enlaces son:
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Tomado del blog de Himnovasion